El Celta pretende proseguir la racha a través de la posesión. Si demostró ante el Alcorcón que también puede ganar desde el fútbol combinativo, en Villarreal quieren disputar el partido al filial con sus mismas armas. «La primera idea es no perder lo que hemos cogido el fin de semana pasado. Si verdaderamente lo hemos agarrado lo vamos a ver el sábado. No podemos despreciar lo que hemos estado haciendo bien hasta ahora, pero puede ser que tenga un poco menos de sentido al perder uno de nuestros dos puñales, por eso cabe más la posibilidad de juego colectivo. En todo caso sí que vamos a pelear por la pelota», comentó Paco Herrera.
El entrenador céltico regresa a su pasado inmediato, pero de aquel Villarreal B que se pegó en las alturas clasificatorias no queda mucho, aunque sí la filosofía de club: «Ha cambiado bastante el equipo. Sirve el saber la filosofía. Eso son apuntes ya válidos. Allí es una obligación bajar el balón, salir con el balón controlado desde atrás, el querer tener la pelota y el llegar con juego organizado en ataque».
Con respecto a la ausencia de De Lucas, no le quiso dar excesiva trascendencia. «Siempre es malo que un jugador se te lesione, y además es el segundo que se lesiona en el último minuto del último entrenamiento. No parece importante, con lo cual podemos estar tranquilos. Nosotros no tenemos una necesidad urgente como para arriesgar con Quique. Quizás podía haber venido, el doctor piensa que no es tan grave y que quizás podría llegar, pero no lo puede asegurar, y por lo tanto tomamos la decisión más segura, que descanse».
Alternativas al once
Aunque sea un hombre de referencia, sustituirle no parece un quebradero de cabeza. «Cabe la posibilidad de que sea Papadopoulos, porque puede ser un partido que reúna condiciones para él. Joan Tomás o Trashorras, ¿los dos juntos? Si no es así, Dani Abalo, claro que es una alternativa en cuanto a abrir el campo y si no lo hacemos, Iago o Papa. Tenemos opciones», sentenció sin aclarar el entuerto. En función de la elección puede variar el método de juego.
Del récord, más de lo mismo de toda la semana: « Las únicas connotaciones especiales es que vuelvo a su sitio muy querido. Yo no tengo ningún interés en ser yo como entrenador el que rompa ningún récord. Prefiero de cada cuatro partidos ganar tres y que perdamos este si vamos a ganar los tres siguientes. En todo caso como es el próximo, quiero ganar».