- Portada
- Foros del Celta de Vigo
- Hablar sin parar
- Historias irrepetibles
Historias irrepetibles
Nuevo tema Respuesta
Historias irrepetibles (#140521) el 12-12-2011 a las 00:30:19
historias interesantes,si.
Re: Historias irrepetibles (#141167) el 19-12-2011 a las 23:14:00
El harakiri de Tsuburaya
|
|
|
Heatley, Bikila y Tsuburaya, en el podio del estadio olímpico de Tokio en 1964.
El maratoniano japonés Kokichi Tsuburaya es la prueba de lo dramático que puede convertirse el exceso de presió en el mundo del deporte. El caso de este deportista resulta elocuente. Joven estrella del atletismo, en los Juegos de Tokio en 1964 consiguió una inesperada medalla de bronce que en condiciones normales le habría llenado de orgullo. Pero él vio aquel resultado como un fracaso y una traición a su país. Pasó a ser enfermiza su obsesión por ganar el oro cuatro años después y cuando vio que no podría por los problemas físicos, se suicidó.Kokichi Tsuburaya siempre tuvo claro que el honor y la dignidad estaban por encima de cualquier otra cosa en la vida. Y llevó este ideal al extremo enfermizo de considerar un fracaso personal y una traición a su país conquistar una medalla de bronce en unos Juegos Olímpicos. El sueño de cualquier deportista se convirtió en la pesadilla que le empujó a un proceso autodestructivo.
|
Re: Historias irrepetibles (#142603) el 13-01-2012 a las 23:36:37
PUERTA, JARQUE Y GALLARDO

El fútbol está lleno de casualidades y este fin de semana se da una de ellas. El domingo se cumplen 25 años de la muerte de José Antonio Gallardo, portero del Málaga que falleció casi un mes después de un golpe involuntario con el brasileño Baltazar, en un Celta-Málaga de finales de 1986 en Segunda División. Un día antes, el sábado, se enfrentan Sevilla y Espanyol, dos clubes unidos en los últimos años por la memoria de Antonio Puerta y Dani Jarque.
Para muchos chavales, la muerte de Puerta y Jarque habrá supuesto el impacto que en su día causó en mí la de Gallardo. Tenía 8 años y en mi inocencia sólo cabían fallecimientos de personas mayores y las producidas en accidentes de tráfico. No me podía imaginar que a futbolistas jóvenes, superhéroes en muchos casos para mi imaginación y en plenas condiciones físicas, les pudiera pasar algo así, por muy fortuito que fuese. La causa fue totalmente distinta a la de los jugadores de Sevilla y Espanyol, pero el shock mental a esas edades supongo que no, por mucho que las hayan separado más de 20 años..
A Gallardo apenas lo conocía por los cromos -jugó un sólo partido en Primera y no era asiduo de los resúmenes de Estudio Estadio -. Era suplente de un guardameta de los de toda la vida, Fernando Peralta, ese portero con bigote que con el descenso a Segunda fichó por el Sevilla -también jugo en Castellón y Compostela-. Quizá conozcan mejor a Fernando por ser el portero que encajó el famoso gol de Ronaldo en San Lázaro.

Gallardo había encontrado continuidad con el equipo en Segunda, pero el 21 de diciembre de 1986 en Balaídos todo cambió. Una crónica de MARCA firmada por Manuel Castillo contaba así lo sucedido. "Se jugaba el minuto 22, y en una jugada aparentemente intrascendente un compañero le cedió el balón, sin percatarse de que el céltico Baltazar estaba cerca y podía intervenir; para impedirlo, Gallardo no tuvo más remedio que lanzarse en busca del balón, de igual manera que lo hizo Baltazar; el choque fue inevitable y visiblemente fortuito. Gallardo quedó tendido boca arriba, inerte, teniendo que ser retirado por las asitencias y trasladado al hospital...".
Tras las exploraciones médicas, se le diagnosticó una triple fisura en el parietal izquierdo, pero tres días después recibió el alta, con orden de reposo. Mejoraba lentamente hasta que más de dos semanas después entró en una coma irreversible del que ya no se recuperó. Murió una semana más tarde, a los 25 años. MARCA le concedió el título póstumo de Zamora de Segunda División, ya que hasta el momento era el menos goleado de la categoría. "Oré con todos mis sentimientos. Lo siento mucho, no obstante mi conciencia está tranquila porque no he actuado de forma incorrecta", lamentaba Baltazar, esquivando la culpabilidad que algunos le atribuían en la acción...
Re: Historias irrepetibles (#142700) el 15-01-2012 a las 12:49:59
Interesantes historias tpm!! eso es lo que hace la vida mas amena.
Muy bueno lo de Gallardo, Puerta y Jarque, cuando ocurren esas cosas, uno piensa, que no puede ser, han fallecido unos jovenes deportistas, sanos, bellisimas personas los tres, entregados con sus colores y sus seguidores..... No tengo palabras simplemente horrible.
Que descansen en paz, todos ellos.
ETERNO 21!!
Re: Historias irrepetibles (#144956) el 10-02-2012 a las 00:13:22
Monchín Triana, el ídolo de Bernabéu fusilado en Paracuellos

Monchín Triana, en el Atlético
Desde sus celdas veían la madrileña Plaza de la Moncloa. En el patio, para que el tiempo pasara más rápido y no pensar en lo que les esperaba, los detenidos organizaban partidos de fútbol. En ellos tomaban parte Ricardo Zamora y Ramón Triana, el Divino y Monchín, compañeros en el Real Madrid entre 1930 y 1931 y de la selección en el único partido que Triana jugó con España (5-0 a Portugal en Sevilla en 1929). A los dos les había llevado a la cárcel la misma acusación en el Madrid rojo que hizo frente al levantamiento militar: ser monárquicos y católicos. Pocas cosas había peores en aquel Madrid colérico, febril y en el que los soviéticos se iban adueñando de las decisiones. Zamora era columnista habitual del diario YA, perteneciente a Editorial Católicay suspendido dos días después del levantamiento militar del 18 de julio de 1936. Triana era uno de los rostros más conocidos de la sociedad madrileña.
Ramón Triana nació el 28 de junio de 1902, para unos en Madrid, para otro en Fuenterrabia (Guipúzcoa). Se le considera el primer gran regateador del fútbol español, un jugador fino, encarador, con magia en su cintura. Su fútbol alegre y habilidoso enamoró a Santiago Bernabéu,secretario de la junta directiva del Real Madrid cuando Monchín dejó en 1928, tras más de una década en sus filas, el Atlético de Madrid (entonces Athletic y sumergido en una demoledora batalla in terna de intereses) para vestirse de blanco. "Quien se quiera divertir, que vaya a ver a jugar a Monchín Triana" decía Bernabéu, que muchos años después aseguraba que era el mejor jugador que había visto en su vida.
Miembro de una familia muy religiosa, Monchín se crió en la calle Serrano. En los números 16, 46 y 96 tuvo casa la familia Triana y con ella siempre la imagen del Sagrado Corazón Enfermero. Tras el levantamiento del 18 de julio de 1936,los milicianos realizaron frecuentes registros en busca de los tres hermanos: Ramón, Enrique e Ignacio. Tras varios fracasos llegó el ultimátum: o en tres horas aparecían todos los varones Triana o se llevaban a la checa de Cuatro Caminos a la madre y a las hermanas. Las mujeres de la familia escaparon a esconderse en casas se sus familiares. Los milicianos, al encontrar la casa vacía, montaron el cólera, arrasaron la vivienda y arrastraron y quemaron las imágenes religiosas que encontraron por la calle Serrano.
Avisado de lo ocurrido, un familiar perteneciente al Partido Comunista, escondió al cabeza de familia, don Luis Triana (secretario general de la Cofradía de la Guardia de Honor del Sagrado Corazón) en su casa y decidió que lo mejor era que los tres hermanos se presentaran ante las autoridades que les reclamaban. Confiaba en que no se les encontrara vínculo alguno con los quintocolumnistas y, sobre todo, en la enorme popularidad que había alcanzado Monchín como jugador del Real Madrid, futbolista de clase y asiduo a tertulias literarias de nivel. No sabía que les acaba de condenar a muerte. No hubo preguntas al presentarse. Directos a la prisión sin saber de qué se les acusaba.

Una publicación de la época con Monchín Triana en portada.
Después de ver desde la cárcel los combates cercanos a la Casa de Campo, el repliegue de los rebeldes hizo comprender a los presos de la Modelo que no había futuro para ellos. El 6 de noviembre se decide la primera saca. Los milicianos, bajo órdenes de un tal Martínez (el historiador irlandés Ian Gibson lo identifica con Mihail Kolstov, un agente soviético enviado porStalin que acabaría siendo ejecutado en Moscú en 1940 por actividades antisoviéticas), sacaron una cartulina de los ficheros. Era un preso cuyo apellido empezaba por M. A partir de esa letra empezarían las ejecuciones. La presencia de las tropas franquistas cerca de la capital había desatado la paranoia entre los comunistas, que decidieron ejecutar en pocas horas al mayor número de presos posible, sin mirar qué pesaba sobre ellos. A Kolstov no le costó demasiado convencer a la CNT, a través de Amor Nuño, de lo conveniente de eliminar enemigos lo antes posible y liberar las prisiones pasa aprovechar sus instalaciones. En el lado socialista-comunista, Santiago Carrillo sigue negando que él supiera nada, a pesar de que hay testimonios que le responsabilizan junto a José Cazorla de aceptar la decisión como cabezas de la Junta de Defensa.
En la madrugada del 7 de noviembre, Monchín Triana salió en un camión de la Modelo. Junto a él iban hacía la carretera que lleva a Barajas el periodista Manuel Delgado Barreto, director del diario La Nación, y el Jefe Territorial de la Falange Española de Galicia, Juan Canalejo. Apenas hora y media después fueron fusilados en Paracuellos. La Modelo, en la que había cerca de 5.000 presos, quedó vacía en apenas dos días y pasó a convertirse en cuartel general de los hombres de Buenaventura Durruti. Los hermanos de Monchín, miembro del primer Madrid campeón de Liga (1932), fueron trasladados a la cárcel sita en la calle General Díaz Porlier, desde donde también pasaron a formar parte de la masacre de Paracuellos.
Las hermanas y el padre, gracias a la Embajada de Cuba, lograron salir de Madrid. Don Luis se enteró en Francia de la muerte de sus tres hijos varones. Teresa y Pilar, las hijas, se instalaron en San Sebastián. La segunda entró en un convento. Teresa regresó a Madrid al acabar la Guerra Civil, donde encontró su casa en Serrano 96 ocupada por una familia de refugiados. No reclamó su propiedad. Ella se instaló en la calle Génova. Deseos del destino, uno de los sobrinos de Monchín Triana, Fernando, se convirtió en furibundo antifranquista vinculado a los grupos de izquierda. Su pertenencia a los movimientos contrarios al régimen le valieron que un día le llegara un aviso urgente: "Sal de España, por tu bien". No lo dudó. Se marchó a Nicaragua, donde entró a formar parte de la guerrilla antiestadounidense, y desde allí se trasladó a México.
Monchín Triana, ?el rey del regate? o el ?Kopa de los años 20?, jugó 21 partidos en Primera con el Real Madrid, hizo cuatro goles y fue el primer futbolista en hacer un doblete en el derbi madrileño. El 24 de febrero de 1929 anotó los dos tantos con los que el Madrid ganaba el primer duelo liguero contra el Atlético, su ex equipo, que se había adelantado con un tanto de Luis Marín.
Entre 1952 y 1968, MARCA y el diario Arriba entregaron el Trofeo Monchín Triana, que premiaba a la deportividad y la fidelidad a su equipo. El primer ganador fue Antonio Puchades, del Valencia, y e último el zaragocista Enrique Yarza.
La Guerra Civil, como es lógico, afectó también a los futbolistas. Hubo víctimas del balón a uno y otro lado, jugadores que cambiaron las botas y el balón por un fusil, que dispararon posiblemente contra compañeros de equipo o rivales con los que había compartido muchas cosas.
Re: Historias irrepetibles (#144963) el 10-02-2012 a las 00:44:24
es muy triste ,que nunca tengamos que pasar por esto nadie mas.
Re: Historias irrepetibles (#144994) el 10-02-2012 a las 12:29:40
Bruno Neri, el futbolista que murió en combate

Bruno Neri, el que está con los brazos pegados al cuerpo sin saludar.
Faenza es una pequeña ciudad cerca de Rávena, en la Emilia-Romagna italiana, cuyo estadio se llama Bruno Neri. A muchos su nombre poco dice. En su lápida reza lo siguiente: "Bruno Neri, comandante partisano muerto en combate en Gamogna el 10 de julio de 1944. Tras destacar como atleta de primer nivel destacó en la acción clandestina primero, después en la guerra de guerrillas, magníficas virtudes combatiendo y un gran ejemplo para las futuras generaciones".
En 1931, Neri tenía sólo 21 años cuando las botas y las camisas negras de las hordas deMussolini eran dueñas y señoras de las calles de toda Italia. Neri era jugador de la Fiorentina el día que se inauguró el estadio Giovanni Berta, el actual Artemio Franchi, en Florencia. El nombre era el de un militante fascista que había sido asesinado por un comando comunista que lo lanzó a las aguas crecidas del Arno en un enfrentamiento en febrero de 1921. De aquel partido quedó una imagen, la de 21 jugadores haciendo el saludo romano mirando al palco y sólo uno, Bruno Neri, impasible, con sus brazos caídos.
Formado en el instituto agrario de Imola y ligado siempre al mundo de la cultura de su región, sus virtudes futbolísticas le llevaron del equipo de su ciudad a la Fiorentina en el verano de 1929 a cambio de una cantidad rimbombante entonces:10.000 liras. Una frase suya que se hizo famosa en sus días fue "cuando te llega la pelota ya tienes que haber pensado qué vas a hacer con ella". Muchos años después, Xavi Hernández explica con esa frase la diferencia entre un buen jugador y un crack.
De Florencia pasó al Lucchese, equipo de primer nivel en los años 30. Con la camiseta rojinegra llegó a la selección y dio el salto al Torino, donde colgaría las botas en marzo de 1940. Faltaban dos meses para que Italia se uniera al Eje en la Segunda Guerra Mundial.
Bruno Neri se había ido acercando a los movimientos antifascistas gracias a su primo Virgilio, ligado a la izquierda italiana desde 1916. Tras dejar el fútbol, el ex futbolista entró en la ORI (Organización de Resistencia Italiana). Dejó Milán, donde había montado un negocio, y regresó a Faenza. Un día supo que los alemanes le buscaban. Habían descubierto su juego. Buscó al utillero del equipo de su pueblo, le regaló sus botas y se echó al monte.
Su misión, estrechamente ligada al OSS americano (Office of Strategic Service, con el que entró en contacto en Sicilia en los días del desembarco aliado) y el CLN (Comité de Liberación Nacional), se desarrolló en el Batallón Rávena, encargado de estudiar operaciones de sabotaje en la Línea Gótica, la creada por el mariscal alemán Albert Kesselring para frenar el avance aliado en los Apeninos.
Neri, cuyo nombre de guerra era ?Berni?, se convirtió en el número dos del Batallón Rávena. El jefe era su primo Virgilio, ?Nico?. El grupo se destacó en la recuperación de paracaidista aliados lanzados en su región. En una de esas operaciones iba a encontrar ?Berni? la muerte. Fue el 10 de julio de 1944 en el monte Eremo di Gamogna. Cerca del cementerio de Gamogna, él y su compañero y jugador de voleibol Vittorio Bellengui fueron sorprendidos por un grupo de 15 soldados alemanes que buscaban ascender al monte. Trataron de hacer frente cuerpo a tierra, pero los alemanes encontraron resguardo tras un muro. Un disparo en la cabeza acabó con la vida del futbolista-partisano, cuya figura se está tratando de recuperar en los últimos años en Italia.

Fiorini, otra víctima de la Guerra.
La historia de Neri no es la única de deportistas italianos quelucharon contra Mussolini y la ocupación nazi. Uno fue, Ernest Egri Erbstein, su entrenador en el Lucchese y una de las víctimas del accidente de Superga que en 1949 acabó con el Gran Torino. Las leyes raciales de Mussolini le hicieron abandonar Italia y acabar en la ciudad donde creció, Budapest, donde se hizo futbolista en las filas del BAK. Allí su familia, que había tomado el nombre Egri para camuflar su origen hebreo, se encontró con el horror del gobierno de Horty, aliado de Hitler y la caza de judíos para enviarlos a Auschwitz. Camuflada con mil y una artimañas, la familia sobrevivió en la capital magiar y el padre atravesó varias veces de manera clandestina las fronteras hasta Italia para recomendar a Ferrucccio Novo, presidente del Torino, que comprase a fenómenos como Loik o Mazzola. Él fue el último entrenador de aquel Toro de los cinco títulos.
Franco Valentino, un portero juvenil de la Juventus, dinamitó la sede del EIAR, hoy llamada RAI.La acción le costó la vida ya que horas después fue capturado, torturado y colgado a sus 19 años en corso Vinzaglio de Turín después de que los alemanes no le sacaran el nombre de sus colaboradores (Dante di Nanni y Giovanni Pesce).
?Il Duce? decidió mandar al gran Fausto Coppi a combatir a África para dar ejemplo a la juventud. Otro ciclista legendario, Gino Bartali, se jugó la vida en la Florencia ocupada llevando en su tubular salvoconductos para que muchos judíos pudieran cruzar la frontera.
La guerra también dejó víctimas al otro lado. Dino Fiorini, lateral zurdo del Bologna y Don Juan de su época, entró a formar parte de la Guardia Nacional Republicana y la muerte le sorprendió en Monterenzio (a una hora de la Faenza de Neri) en un choque en septiembre de 1944 con un comando de partisanos. Nadie supo nunca si aquel encuentro al que Fiorini acudió en moto fue un intento de pasarse al lado ?rojo? o una emboscada que él había preparado a los partisanos y que fue descubierta. Su cuerpo nunca apareció por más que sus hijas, Paola y Franca, lo hayan intentado.
Re: Historias irrepetibles (#148849) el 12-03-2012 a las 23:35:18
"Un uomo solo e al comando"
Fausto Coppi llevó el ciclismo a niveles impensables en el Giro de 1949 cuando se adjudicó la carrera gracias a una escapada de casi doscientos kilómetros
|
|
|
Fausto Coppi, durante la legendaria etapa del Giro de 1949.
Puede que ningún otro país haya venerado tanto a sus ciclistas como Italia. Se cuenta que a mediados del siglo XX había en aquel país más de tres millones de bicicletas con lo que no era de extrañar que al margen del fútbol los mayores mitos del deporte italiano hayan salido del deporte de las dos ruedas. Y entre ellos por encima de todo el corazón de los italianos fue de Fausto Coppi, protagonista de una vida novela y que dejó para la eternidad victorias y gestas como la que protagonizó en el Giro de 1949 cuando ganó una etapa tras casi 200 kilómetros escapado.
El 9 de junio de 1949 la RAI interrumpió al mediodía su programación para ofrecer una noticia de alcance desde el Giro de Italia donde algo extraordinario estaba sucediendo. La voz de Mario Ferretti, el célebre narrador de la cadena, puso el país boca abajo con una sencilla descripción de la situación que se vivía en aquel momento: "Un uomo solo e al comando; la sua maglia e bianco-celeste; il suo nome e Fausto Coppi".
|
Re: Historias irrepetibles (#149385) el 18-03-2012 a las 23:04:00
efrexia2 escribió:
+1 ufff y que lo digas efrexia!
Re: Historias irrepetibles (#150169) el 26-03-2012 a las 12:36:17
El barrendero que tenía
un estadio a sus pies

Dante Chirichini se convirtió en un símbolo para la afición de la Roma y durante años le adoraron tanto como a un futbolista
Durante mucho tiempo en el estadio olímpico los aficionados de la Roma adoraban casi tanto como a sus jugadores a un aficionado. Se llamaba Dante Chirichini, un barrendero que de repente se convirtió, casi sin querer, en un símbolo para los seguidores. La historia de este modesto seguidor resulta enternecedora y pertenece a un tiempo en el que la violencia y la agresividad no se habían instalado en los graderíos de todo el mundo. Murió en el olvido hasta que alguien decidió un buen día recuperar la leyenda de su nombre.
|
|
| Totti coloca un ramo de flores en la vieja moto de Dante Chirichini. |
La historia de Dante Chirichini es una de las primeras que conocen los pequeños hinchas de la Roma. Al tiempo que absorben las aventuras de los héroes que vistieron la camiseta "giollorosa" descubren las andanzas de un barrendero de la capital italiana que acabó por convertirse en una leyenda en el estadio olímpico gracias a su infinito amor por el equipo romano.
Todo comenzó en noviembre de 1960. Dante era uno de los habituales desconocidos del viejo estadio olímpico. Sin embargo, tras el partido contra el Padua, mientras los aficionados abandonaban el graderío en calma, Chirichini saltó al campo con su bandera grana y dio la vuelta al terreno de juego en medio del entusiasmo de quienes asistían a la escena que le jaleaban entre bromas. La imagen conmovió a mucha gente. Era cómica, pero también tierna. Resultaba hermoso ver a un tipo bajito y panzudo corretear por el campo como un niño, presumiendo de su inmensa felicidad por algo tan inocente como ondear la bandera y disfrutar delante de los suyos de aquel instante.
El público adoptó entonces a Dante Chirichini como un símbolo de la Curva Sud, el lugar en el que los aficionados más pasionales del Roma dan rienda suelta a su locura. En las calles de la capital era simplemente un modesto barrendero que resistía con gracejo el acoso de los aficionados del Lazio, pero en el estadio era una especie de sacerdote. La ceremonia siempre era la misma cada domingo. Llegada al estadio con su vieja Vespino un cuarto de hora antes de cada partido, aparcaba a la puerta y en ese preciso momento corría por la grada el aviso de que Dante ya había llegado. Entonces todo el mundo guardaba silencio a la espera de verle aparecer por uno de los vomitorios. Chirichini levantaba los brazos y saludaba a la grada como si fuese el Papa dando la bendición los fieles. El escritor italiano Angelo Bocconetti, romanista confeso y habitual de aquella zona del estadio, explicó mejor que nadie cómo se desarrollaba aquella liturgia: "Chirichini se alzaba en toda su breve estatura y gritaba: "Hoy es un día bellísimo?", la grada lanzaba un alarido; "ésta es la señal?", otro aullido colectivo, "?de que el Roma?", instante de clamor, "?¡vencerá!". Y entonces aparecían las pancartas y los gritos de los aficionados. El ritual duró muchos años y convirtió a Chirichini en un personaje indispensable del paisaje futbolístico italiano al que incluso invitaban las aficiones rivales en los encuentros que el Roma jugaba lejos de la capital. La suya era una pasión bien entendida, limpia, sin inquietarse más que lo justo por el rival, sin otra meta que festejar las victorias de sus colores. Vivía los partidos con tanta intensidad que incluso sufría desmayos y pérdidas de conciencia en los momentos de absoluto clímax.
Pero el tiempo fue apagando el peso de Dante Chirichini en la Curva Sud. Eran otros años. Más violentos, con las aficiones radicalizadas y con constantes incidentes. Su mística ya no tenía sentido en un mundo marcado por la agresividad. Siguió acudiendo al estadio en su vieja Vespino pero la gente dejó de hacerle caso. Nadie guardaba silencio a su llegada ni esperaba su invocación. No se prestaba atención a aquel señor que llegaba con calma, animaba desde su sitio, sufría algún desmayo y volvía a casa de mejor o peor humor dependiendo de cómo hubiese quedado el Roma.
Un día de 2003 murió casi solo. Apenas le acompañaron unos pocos amigos que cubrieron su ataúd con una de las banderas que él guardaba en su casa. Le enterraron con su uniforme de los domingos: el sombrero y la bufanda grana con las que acudía al estadio olímpico. Pero no hubo sitio para el recuerdo ni para homenajes al barrendero que durante décadas arengaba a los miles de aficionados romanistas.
Hace años alguien rescató su memoria. Sucedió durante un partido ante el Boavista en la antigua Copa de la Uefa. No eran buenos tiempos para el cuadro grana que malvivía en la clasificación. Los aficionados decidieron "despertar" el espíritu de los jugadores y eligieron a Dante Chirichini. Ese día el fondo desplegó una gran pancarta en la que se podía leer "Atentos chavales, Dante os observa desde el cielo". Aquel gesto despertó a mucha gente que comprendió el injusto olvido cometido con uno de sus símbolos, con uno de sus referentes morales. Pocas semanas después alguien recuperó la vieja Vespino de Dante y la colocaron dentro del estadio, junto a la curva. Poco antes de comenzar el partido ante la Reggina Francesco Totti, el niño que siempre creyó que lo mejor que le podía pasar en la vida era vestir de grana, se acercó a la "motorino" con un ramo de flores. Lo depositó en su asiento y lanzó un beso al cielo. Totti era uno de tantos seguidores "giallorosos" a los que un día hubieron de contarle quién era aquel barrendero que cada domingo ponía el estadio olímpico a sus pies.
Respuesta rápida
¿Quieres participar en esta sección?
Si ya eres miembro, entra / loguéate.
Si aún no estás registrado en halacelta.com:







