En ese momento contábamos con un equipazo, pero que el definitivo 3-1 lo marcara Vlado Gudelj fue un subidón que aún hoy, al recordarlo, se me ponen los pelos de punta. Lo viví en la grada de fondo, y me acuerdo que allí fueron todos los goles. Primero el de Owen para el Liverpool en la primera parte y después los tres de los nuestros Mostovoi, Karpin y Gudelj.
HALA CELTA