
El Celta visita mañana el feudo del Villarreal B, una visita que promete teñirse de un color especial, como ya todos sabemos, por la militancia en las filas amarillas de un joven ex jugador celeste procedente de O Calvario: Pedro Vázquez. El caso es que, para un servidor, ver a Pedrito (como yo lo conocí) jugar en Segunda División y contra el Celta, despierta un sentimiento incontrolable de nostalgia, un cúmulo de recuerdos que me remiten a mi joven etapa de futbolista en la que compartí vestuario con él en el equipo que lo dio a conocer: el Ureca de Nigrán. Al echar la mirada hacia atrás me siento orgulloso de haber compartido partidos, pases y goles con aquel chaval que ya por entonces deslumbraba en los campos de la comarca y que hoy en día, por suerte, se hace un hueco en el fútbol profesional. Muchos lo decíamos por aquel entonces: ?llegará alto?.






